Ven importante iniciar un proceso de diálogo con el sector productivo para conservar el patrimonio natural de Bolivia


La plataforma ciudadana El Llamado del Bosque lanzó un comunicado en el que ve necesario iniciar un proceso de diálogo con el sector productivo, para gestionar acuerdos, alianzas estratégicas y acciones, por el bien de la conservación del patrimonio natural de Bolivia.

La preocupación surge como medida frente a la situación de los bosques, en especial el Bosque Seco Chiquitano de Santa Cruz, donde en los dos últimos años, los incendios forestales afectaron alrededor de 9,7 millones de hectáreas. Asimismo, por la expansión de la frontera agrícola y asentamientos irregulares; actividades fruto de una deforestación alarmante.

Según la nota de prensa, entre 2017 y 2021, 600 personas -entre ambientalistas, líderes de pueblos indígenas, empresarios, cívicos, científicos, académicos, políticos, periodistas y artistas, entre otros- se han sumado a El Pacto del Bosque, que a su vez recibió el respaldo de más de 20 organizaciones internacionales. Todos ellos coinciden en la necesidad de encontrar soluciones conjuntas a un problema que ha afectado la riqueza de biodiversidad del país.

“Necesitamos industrias que produzcan de manera sostenible, dado que existe un mercado internacional emergente para estos commodities, libres de fuego y deforestación”, dice Gina Méndez, fundadora de El Llamado del Bosque.

En ese contexto, ve importante aprender de experiencias exitosas entre gobiernos, industria y sociedad civil. Como ejemplo, cita a Europa, que mira con interés la producción agropecuaria responsable, para satisfacer una creciente exigencia de consumidores.

“El apetito voraz del consumidor europeo está alimentando la destrucción de las selvas y bosques de Sudamérica. Sin embargo, gracias al trabajo de organizaciones de la sociedad civil, el ciudadano europeo es cada vez más consciente del impacto negativo y está comenzando a exigir productos libres de deforestación”, afirma Nico Muzi, director para Europa de Mighty Earth, una organización ambiental global adherida al pacto de El Llamado del Bosque.