Comerciante boliviano fue asesinado a sangre fría, por una cerveza.




El agresor se había robado una lata de cerveza del comercio. Luego de apuñalar al comerciante se dio a la fuga y sustrajo otros dos autos.


Por una cerveza, asesinó con una cuchilla y un nunchaku a un almacenero.
El agresor se había robado una lata de cerveza del comercio. Luego de apuñalar al comerciante se dio a la fuga y sustrajo otros dos autos. El hombre fue detenido.


Una verdadera escena de una película de terror se vivió en las últimas horas en San Justo, partido de La Matanza, cuando un cliente mató de manera brutal con una cuchilla y un nunchaku a un almacenero por una simple lata de cerveza. Parece una toma de relatos salvajes, pero lamentablemente es real.

El asesino es un malviviente de la zona que entró de prepo al comercio y se robó una lata de cerveza. Ante esa situación el almacenero, Silvestre Reynaldo Quiroz, de nacionalidad boliviana, le pidió que le abone el artículo, pero el cliente respondió de la peor manera y lo atacó de manera violenta.

La violenta secuencia duró unos pocos minutos este sábado y ocurrió a pocos metros del comercio que tenía la víctima en la esquina de las calles Parral y Derqui. En un evidente estado de ebriedad, el homicida actuó ciegamente delante de los vecinos y quedó filmado por las cámaras de seguridad.

El relato de los testigos que presenciaron el brutal episodio y las imágenes captadas por las cámaras fueron clave para reconstruir el crimen e identificar al agresor, Matías Andrade, un vecino de 29 años que intentó escapar del lugar, pero finalmente fue detenido.

Andrade se dio a la fuga del lugar luego de ultimar a cuchillazos a sangre fría al comerciante que ya se encontraba tirado en la calle, por las graves heridas de arma blanca que había recibido en distintas partes del cuerpo. En la huida el asesino se robó dos automóviles.

Todo empezó a plena luz del día, cuando Andrade ingresó al almacén de Quiroz y poco después pretendió salir sin pagar la bebida alcohólica. Así comenzó el entredicho entre los dos, que siguió en la calle con una impensada reacción por parte del cliente.

Andrade atacó a golpes en la cabeza al almacenero con un nunchaku, un elemento que suele ser utilizado en distintas disciplinas de artes marciales. Después, aunque ya estaba rodeado de vecinos que intentaban convencerlo de que dejara de golpearlo, sacó repentinamente una cuchilla y lo apuñaló varias veces.

La víctima fue trasladada en grave estado al hospital Balestrini de La Matanza, donde finalmente murió. Poco después del crimen, la Policía detuvo a Andrade como acusado no solo de matar a Quiroz sino también de haber robado en su huida un Volkswagen Suran color negra, el cual abandonó a las pocas cuadras.



En el interior del vehículo, la policía encontró la cuchilla que se cree que el sospechoso usó para apuñalar al comerciante. Además, al joven también se lo acusó de robar un segundo coche, un Renault Megane, con el que intentó continuar la fuga, aunque finalmente lo detuvieron los efectivos de La Matanza.

El detenido fue puesto a disposición del fiscal Gastón Bianchi, a cargo de la UFI Nº3 descentralizada de San Justo, ante quien se negó a declarar en su indagatoria en la que fue acusado de los delitos de “homicidio agravado criminis causae” y “robo calificado por el uso de armas (2 hechos)”.

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