Universitarios ‘atrapados’ en la ciudad subsisten con ayuda alimenticia, pero les preocupa los alquileres




Los estudiantes de provincia que estudian en la capital cruceña se dan modos para subsistir en la cuarentena. La canasta de alimentos que entrega la Uagrm les trae algo de alivio, pero el pago de los alquileres les quita el sueño

Joel Sebastián Gutiérrez Salazar vino de provincia a la capital a estudiar la carrera de Ing. Industrial. Normalmente retorna a su natal San Pedro cada fin de semana o cada vez que hay un feriado, pero esta vez no ha podido moverse de la ciudad por la cuarentena sanitaria que se cumple de forma estricta y está seriamente preocupado porque se está quedando sin recursos económicos.

Hoy logró llenar el estómago con parte de los alimentos que está repartiendo la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm) a sus estudiantes que cuentan con beca comedor; sin embargo, lo que le quita el sueño es pensar con qué pagará el alquiler del cuarto donde vive, que venció esta semana. La dueña de la vivienda ya empezó a cobrarle y no tiene recursos para cumplir con esa obligación. Sus padres tampoco pueden enviarle dinero porque no hay transporte y las entidades bancarias se han visto abarrotadas de gente que busca cobrar los bonos y rentas.

“Hasta ahora vemos que sobre el tema del pago del alquiler de las viviendas nadie se ha pronunciado. Yo pago Bs 1.000, lo que incluye el agua, la luz y la televisión por cable. No hay cómo hacer frente. Lo peor es que no nos pueden hacer giros porque ni Tigo Money está funcionando”, comenta el estudiante que vive solo por la zona universitaria.

Como él, otros estudiantes que vienen de provincia y del interior del país a Santa Cruz, se están dando modos para subsistir en la cuarentena, que los tiene ‘atrapados’en la ciudad sin poder retornar donde sus familiares y sin que sus padres les puedan hacer llegar la mesada mensual, con la que normalmente cubren sus estudios y los gastos de alquiler y alimentación.

Luis Ángel Mendoza Ríos, que estudia la carrera de Agronomía, pensó que la cuarentena no duraría mucho tiempo, de lo contrario lo primero que hubiera hecho es retornar a su natal Vallegrande. Alquila un cuarto con un compañero y los víveres ya estaban empezando a escasear.

Por eso, el martes pasado decidieron acudir a la convocatoria que está haciendo la Dirección Universitaria de Bienestar Social (DUBS) para la entrega de una canasta alimenticia. Lograron llevar a casa algo de arroz, fideo, carne y verdura, con lo que han podido cocinar estos días. Afortunadamente, la mujer que les alquila el cuarto les hizo una rebaja del 50%, pero les preocupa que la cuarentena siga porque ya no tienen dinero.

Óscar Veizaga, estudiante de Ingeniería Comercial, contó que en la casa donde vive alquilan siete estudiantes, todos de provincia. Cuatro lograron volver a tiempo a sus lugares de origen y tres, incluido él, quedaron ‘atrapados’ en la ciudad. También recibieron la ayuda que está dando la estatal cruceña y para, que las provisiones alcancen, están optando por hacer olla común. En cuanto al alquiler, el dueño les ha dicho que les hará un plan de pago por cuotas durante seis meses, tiempo en el que deberán seguir alquilando en ese lugar.

La Uagrm está entregando una canasta de comestibles a los estudiantes que tienen beca comedor. Cada estudiante recibe verduras, carne de pollo, res y abarrotes por un valor aproximado de Bs 250.


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