La activista María Galindo considera la posibilidad de postularse a las elecciones generales, debido al creciente interés popular y juvenil en alternativas fuera de los partidos tradicionales. Aunque algunas encuestas le dan un 10% de intención de voto, Galindo cree que su apoyo real es mayor, especialmente entre los jóvenes.

Para Galindo, el sistema de democracia liberal representativa ha privatizado la política, dejándola en manos de partidos que, según ella, están «desgastados» y comprometidos en una dinámica de poder que no representa cambios reales para la sociedad. Confía en que la ciudadanía, especialmente la juventud, pronto exigirá cambios estructurales profundos en el país.
«Hay que discutir el qué, no el quién», señaló, indicando que, aunque no se vea como candidata en el sentido convencional, está dispuesta a impulsar transformaciones fundamentales. Su llamado es a proteger el presente histórico y los recursos del país, asegurando que no se repita una política que, a su juicio, está «arruinando» el futuro de Bolivia.



