La activista María Galindo denunció presuntas irregularidades en la administración de diversas empresas públicas del país. Según afirmó, existiría una estrategia orientada a provocar la quiebra de estas entidades para facilitar su posterior privatización y venta al sector empresarial a precios reducidos, situación que comparó con los procesos de capitalización registrados en décadas pasadas.

En ese contexto, sostuvo que es necesario realizar una revisión exhaustiva de la situación financiera de empresas estatales como Boliviana de Aviación (BoA) y Entel. Asimismo, cuestionó la ejecución de algunos proyectos públicos que, según indicó, no habrían alcanzado un funcionamiento efectivo, mencionando el caso de una planta procesadora de tubérculos.
Finalmente, Galindo aclaró que sus declaraciones no obedecen a intereses políticos ni a aspiraciones de ocupar cargos en el Órgano Legislativo o el Órgano Ejecutivo. Aseguró que su objetivo es alertar sobre el riesgo de que instituciones que aún podrían ser viables sean declaradas en quiebra para posteriormente ser transferidas al sector privado.



