La Paz

Investigación revela fallas en información meteorológica y errores humanos en accidente aéreo en El Alto

El informe señala que la tripulación recibió datos incorrectos sobre la pista y no fue alertada oportunamente de las condiciones climáticas, lo que derivó en un siniestro con una veintena de fallecidos.

Investigación revela fallas en información meteorológica y errores humanos en accidente aéreo en El Alto
La FAB presentó los resultados este jueves.

La comisión de investigación de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) presentó los resultados del análisis técnico sobre el accidente del avión Hércules ocurrido el pasado 27 de febrero en el aeropuerto de El Alto, identificando una combinación de factores operacionales, humanos y meteorológicos como causas del siniestro.

El informe enfatiza que hubo fallas en la transmisión de información clave a la tripulación, especialmente respecto a las condiciones climáticas y del estado de la pista al momento del aterrizaje. Según el jefe de la comisión, Ricardo Alarcón, “este accidente se pudo haber evitado, si tal vez en un principio los tripulantes hubieran recibido el dato especial meteorológico de la estación de La Paz, ellos hubieran podido tomar otro curso”.

La aeronave, que cubría la ruta desde Santa Cruz, intentaba aterrizar en El Alto tras una intensa granizada. Durante la maniobra, el avión salió de la pista y terminó en una vía pública, impactando contra vehículos con pasajeros, lo que dejó un saldo de alrededor de 20 personas fallecidas.

De acuerdo con la investigación, cuando la nave sobrevolaba Cochabamba, la tripulación debió haber sido informada sobre un reporte meteorológico especial del aeropuerto de destino, lo cual no ocurrió. Esta omisión, sumada a una “comunicación errónea” sobre el estado de la pista, afectó la toma de decisiones en cabina.

El reporte detalla que se informó a los pilotos que la pista se encontraba en condiciones óptimas bajo el código GRF 5/5/5 —que indica superficie mojada sin contaminación—, cuando en realidad presentaba una mezcla de agua y hielo debido a la precipitación previa.

Además, se reveló que el controlador aéreo en funciones era un practicante bajo supervisión, quien no habría proporcionado datos precisos sobre las condiciones reales. Este aspecto, según Alarcón, será evaluado por Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol).

Al aproximarse a El Alto, la tripulación logró identificar visualmente las condiciones meteorológicas y decidió cambiar de pista, una acción que la comisión consideró adecuada. Sin embargo, durante el aterrizaje se produjeron fallas críticas: la aeronave tocó inicialmente con el tren de nariz, mientras que el tren principal no hizo contacto inmediato, lo que impidió el frenado efectivo.

El contacto del tren principal ocurrió recién en el último tercio de la pista, momento en el que se produjo un efecto de hidroplaneo debido a la superficie resbaladiza por agua y hielo, imposibilitando el control total del avión.

Pese a la gravedad de la situación, la comisión destacó que la tripulación logró redirigir la aeronave, evitando un impacto mayor en una zona densamente poblada, además de cortar el suministro de combustible para prevenir una explosión.

Finalmente, el informe descarta fallas materiales en la aeronave, señalando que esta cumplía con los controles técnicos correspondientes. Alarcón aclaró que la investigación tiene carácter técnico y no establece responsabilidades ni sanciones, las cuales deberán ser determinadas por las instancias competentes.