La medida busca evitar que las fluctuaciones del dólar impacten en el costo de los carburantes.

El Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5652, que amplía por seis meses el congelamiento de los precios de los combustibles en Bolivia, incluyendo gasolina, diésel, GLP, GNV y otros derivados del petróleo. La medida busca evitar que las fluctuaciones del dólar impacten en el costo de los carburantes.
“La gasolina, el diésel, el GLP, el GNV y todos los derivados no cambian de precio, se mantienen exactamente como están”, afirmó el vocero presidencial, José Luis Gálvez, al explicar el alcance de la norma.
Gálvez señaló que la ampliación del congelamiento permitirá al Gobierno trabajar durante este periodo en políticas de reestructuración del sector energético y analizar de manera integral el futuro de la política de precios de los combustibles.
Explicó que el decreto evita que las variaciones del tipo de cambio tengan un impacto directo en el precio de los derivados del petróleo, en un contexto en el que Bolivia depende de la importación de una parte importante de los combustibles que consume.



