Gobierno advierte a marchistas: no cometan delitos

El Gobierno advirtió a los sectores movilizados que el derecho a la protesta no ampara la comisión de delitos, mientras la Policía Boliviana informó que, aunque sus operativos se realizan sin armas letales, hará uso progresivo y proporcional de la fuerza si fuese necesario.
La postura se dio a conocer la noche del domingo, cuando se presentó a un nuevo detenido por la presunta distribución de material explosivo entre los manifestantes. Para el lunes está prevista la llegada de sectores evistas, que marcharon desde el altiplano para sumarse a las protestas que exigen la renuncia del presidente.
El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, calificó de “delincuencial e ilegal” el uso de explosivos en las movilizaciones y advirtió que las personas implicadas serán procesadas penalmente. “Todos tienen derecho a marchar, perfecto, pero no tienen derecho a cometer delitos”, enfatizó.
Paredes detalló que el material incautado incluye aproximadamente 200 metros de mecha y explosivos de alto poder destructivo. Además, anunció que el Gobierno solicitará a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y al Ministerio de Minería la suspensión de concesiones a cooperativas o empresas mineras cuyos explosivos sean utilizados en movilizaciones.
El viceministro recordó la existencia de una sentencia constitucional que regula el derecho a la protesta y subrayó que este debe convivir con el derecho a la libre circulación: “Los derechos de cada persona terminan donde comienzan los derechos de otra persona”.
Finalmente, convocó a los movilizados a ejercer sus protestas de forma pacífica y aseguró que las fuerzas del orden continuarán actuando respetando los derechos humanos. “No pueden ellos cometer delitos; en el caso de los delincuentes, vamos a proceder con todo lo que la ley nos faculta”, advirtió.
El comandante de la Policía, general Mirko Sokol, valoró los resultados del operativo de desbloqueo del sábado, pero denunció que algunos manifestantes estarían ingresando a la ciudad con explosivos y artefactos caseros destinados a atacar a policías y civiles. Reiteró que la institución se rige por normas nacionales e internacionales que restringen el uso de armas letales, pero advirtió que intervendrá si la situación escala.
“La Policía Boliviana está para preservar la vida; no queremos —y no hemos hecho— uso de la fuerza, pero de ser necesario tendremos que hacerlo de manera progresiva, legal y con el principio de proporcionalidad”, afirmó Sokol, quien añadió que no es proporcional responder con gases lacrimógenos ante el uso de explosivos, que pueden causar heridas graves o la muerte.

