Se acerca la contaminación plástica mundial a un punto de inflexión irreversible




La basura plástica está por todas partes. En cualquier rincón del planeta, ya sean bosques, carreteras, lagos, ríos, mares… Se vierten entre 9 y 23 millones de toneladas métricas de plástico a los ríos y lagos, una cifra que, si nada cambia, se espera se duplique para 2025.

La velocidad a la que aumentan los residuos de plástico actuales a nivel mundial, nos conducirá a una situación “sin vuelta atrás”, revela un nuevo estudio publicado en la revista Science

Un equipo internacional de científicos ha querido averiguar si nos encontramos ante una encrucijada; ante un punto de no retorno en el que el daño de la basura plástica sea irreversible para nuestro planeta si no tomamos las decisiones adecuadas.

Los resultados del estudio son claros, directos y alarmantes: “Las emisiones de plástico tienen una tendencia ascendente a pesar de que la conciencia sobre la contaminación plástica entre los científicos y el público ha aumentado significativamente en los últimos años”, ha explicado el profesor de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y líder de la investigación, Matthew MacLeod.

Si estamos más concienciados, ¿por qué no hay retroceso?

La respuesta, según los autores, es que la contaminación plástica no es solo un problema ambiental sino también «político y económico». La contaminación plástica es una amenaza global creciente y las acciones para reducir drásticamente las emisiones de plástico al medio ambiente son la única respuesta plausible. Las soluciones que se ofrecen actualmente, como las tecnologías de reciclaje y limpiezano son suficientes y debemos abordar el problema desde la raíz, advierten.

«Como consumidores, creemos que cuando separamos adecuadamente nuestra basura plástica, toda ella se reciclará mágicamente, pero tecnológicamente, el reciclaje de plástico tiene muchas limitaciones. La reducción de emisiones requiere acciones drásticas, como limitar la producción de plástico virgen para aumentar el valor del plástico reciclado y prohibir la exportación de residuos plásticos a menos que sea a un país con mejores reciclajes«, dice Mine B. Tekman, coautora del trabajo.

Plástico = contaminante poco reversible

El plástico es un producto contaminante poco reversible, tanto por las emisiones continuas que produce como por su persistencia en el medio ambiente. Tiende a acumularse en la naturaleza cuando la cantidad que se emite supera a la que se elimina (aun combinando procesos ambientales naturales e iniciativas sociales de limpieza). Y es precisamente lo que está sucediendo.

Y es que en entornos muy remotos, los desechos plásticos acaban, inevitablemente, como micro y nanopartículas, y también se produce la lixiviación (separación de sustancias sólidas-líquidas) de productos químicos añadidos intencionalmente al plástico.

El reciclaje no es la solución porque cuenta con muchos límites, muchas aristas que incluso los países con las mejores prácticas de reciclaje no pueden salvar. Ellos también producen basura plástica.

¿Cuál será el impacto de los plásticos en el planeta?

“Hasta ahora, no vemos evidencia generalizada de malas consecuencias, pero si el plástico a la intemperie desencadena un efecto realmente malo, es probable que no podamos invertirlo«, advierte MacLeod.

Lo que provocará esta acumulación de basura plástica no lo sabemos exactamente, pero está claro que afectará tanto a los organismos no humanos como a la biodiversidad del planeta.

La contaminación plástica junto a otros factores de estrés ambiental en áreas remotas podrían desencadenar efectos de amplio alcance o incluso globales. Entre los ejemplos que los investigadores plantean en el estudio se encuentran: la exacerbación del cambio climático debido a la interrupción de la bomba de carbono global o la pérdida de biodiversidad en el océano por la sobrepesca, la pérdida continua de hábitat causada por los cambios en la temperatura del agua, el suministro de nutrientes y la exposición a sustancias químicas.

Las consecuencias podrían ser devastadoras, de ahí que los científicos insten a actuar lo más rápido posible para reducir las emisiones de plástico al medio ambiente. Añadir más plástico a nuestro mundo sería como arrojar gasolina a un fuego con la intención de apagarlo. El coste de ignorar lo que está pasando es demasiado importante como para no hacer nada.