Bolivia

La inflación en Bolivia cae en marzo, pero la tasa anual se mantiene por encima del 15%

El Índice de Precios al Consumidor registró una variación negativa de 0,34% en marzo, impulsada por la caída de precios en alimentos y transporte. Sin embargo, la inflación a 12 meses aún alcanza el 15,05%.

La inflación en Bolivia registró una leve reducción en marzo. De acuerdo con el boletín del Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el indicador presentó una variación mensual negativa de -0,34% respecto a febrero, lo que significa que, en promedio, los precios de bienes y servicios disminuyeron ligeramente durante ese mes.

A pesar de este descenso mensual, el nivel de inflación acumulado continúa siendo elevado. El informe oficial señala que la variación acumulada en lo que va del año alcanza el 0,34%, mientras que la inflación a doce meses se ubica en 15,05%, reflejando el incremento sostenido de precios registrado en el último año.

La reducción del IPC en marzo se explica principalmente por la caída de precios en algunos alimentos y en servicios de transporte. Entre los productos que más incidieron en la baja del índice se encuentran el tomate, cuyo precio cayó 20,29%, el transporte interdepartamental en ómnibus con una reducción de 11,71%, el plátano o banano con -6,14%, además de la manzana y el arroz, que también registraron descensos.

Sin embargo, otros alimentos presentaron aumentos que atenuaron el descenso general de los precios. Entre ellos destacan la carne de pollo, que subió 8,88%, la arveja verde con 8,86% y la lechuga con 17,73%, además de incrementos más moderados en huevos y quesos.

Por divisiones de consumo, el informe señala que la caída del índice se relaciona con reducciones de precios en rubros como alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,50%), transporte (-0,71%), muebles y servicios domésticos (-0,79%) y bienes y servicios diversos (-1,50%), este último con la mayor incidencia negativa en el índice general. 

En contraste, algunos sectores registraron incrementos, entre ellos vivienda y servicios básicos, comunicaciones y alimentos consumidos fuera del hogar, lo que moderó la caída del indicador.

El descenso del IPC se observó en todas las ciudades capitales y conurbaciones del país. Las mayores variaciones negativas se registraron en Tarija y Trinidad, ambas con -0,89%, seguidas por la conurbación de La Paz con -0,56%. En la conurbación de Santa Cruz, la variación fue de -0,18%, una reducción más moderada en comparación con otras regiones.

Aunque el resultado de marzo muestra una desaceleración mensual de los precios, el nivel de inflación anual evidencia que el costo de vida continúa presionado. 

Los datos del IPC reflejan que, pese a las caídas puntuales en algunos productos, los precios aún se mantienen significativamente más altos que hace un año, lo que sigue impactando en el poder adquisitivo de los hogares.